De la Atlántida a Rapa Nui.

Mostrando entradas con la etiqueta cristianismo ortodoxo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cristianismo ortodoxo. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de julio de 2016

La presencia de un Misterio inefable.

Cualquier observador serio de la Creación del mundo, independientemente de la forma en que a ella se acerque, desde lo material o desde lo espiritual, siente la presencia de un misterio inefable en todos los fenómenos. Pero sólo un espíritu sano será capaz de orientarse correctamente y proporcionar una interpretación adecuada al enigmático misterio del cosmos. La experiencia hace que el espíritu humano sano, por el contacto con las cosas perceptibles y nocionales, sea conducido directamente al anhelo de lo infinito, lo eterno, lo absoluto y deduce que la base y la finalidad de todo es la "vida eterna".

En su proclividad a lo absoluto, el espíritu humano centra todos sus esfuerzos en la domesticación de lo finito, lo mortal, lo perecedero y, en general, a la eliminación de la muerte misma. Si examinamos la historia de la vida humana desde el inicio del tiempo, veremos que el objetivo de la humanidad, a través de sus religiones, sus filosofías o sus civilizaciones siempre ha sido la derrota de la mortalidad y la muerte, que es la única característica extraña e incongruente que impide que la vida sea verdaderamente completa.

Pero ¿de dónde vienen esta nostalgia y esta proclividad hacia una fuente infinita en el espíritu humano? ¿Qué es lo que empuja al pensamiento humano hacia la contemplación de lo absoluto? Si fuera simplemente una superstición propia de gente sencilla y sin educación, sin alcanzar a los intelectuales y las autoridades, no constituiría mayor problema, sin embargo, sabemos que también es de gran interés para ellos. Tampoco podrían los conceptos de eternidad y lo absoluto habernos sido impuestos por parte de la materia externa ni por mecanismos de nuestro cuerpo, ya que tanto la materia como el cuerpo son transitorios.

La única explicación es que nuestro deseo y proclividad a lo absoluto, a la eternidad y a la vida, se encuentra dentro de la existencia del espíritu humano, dentro de nuestra naturaleza espiritual, y que es un elemento básico de nuestro ser. Por esta razón, el deseo de lo absoluto y de la inmortalidad no podía dejar de ser nuestra única sed metafísica duradera. Pero ¿no nos enseñan las reglas naturales de los seres que lo similar busca lo similar y que solo ello es capaz de transmitir lo que posee? Así que la inmortalidad y la vida eterna sólo pueden ser transmitidos por Aquel que es la Vida misma. Todo esto no es más que la confirmación de las palabras de la Sagrada Escritura que nos revela las "razones" de la creación de los seres y, en particular, nuestra propia naturaleza, ya que, después de haber sido creados a la "imagen y semejanza" de la Vida Eterna, de un Dios Inmutable, Eterno e Inmortal, tenemos dentro de nosotros todas las características de una condición semejante a Dios.


Traducción libre de: http://pemptousia.com/2016/07/the-presence-of-an-inexpressible-mystery/

Santo o no, hoy la Iglesia Ortodoxa celebra la festividad de San Nicolás II, zar de todas las Rusias.

"Los sufrimientos de la familia imperial en el cautiverio, la humildad y resignación cristiana con que aceptaron su martirio, son una victoria de la fe de Cristo sobre el mal", dijeron los obispos ortodoxos rusos que canonizaron a Nicolás II, último zar de Rusia y a su familia, cobardemente asesinados por los bolcheviques en 1918. Cuando algún izquierdista u otro partidario del ateísmo nos diga que el problema del mundo es la religión (con lo que casi siempre se refieren al cristianismo, porque al islam no lo tocan), recordémosle que el ateísmo (y especialmente el de izquierda) tiene las manos manchadas con la sangre de millones de mártires cristianos de la Unión Soviética, Albania (donde también murieron musulmanes), Polonia, Alemania Oriental, China, Corea del Norte, etc, que prefirieron morir antes que renegar de su fe, y no en lejanas épocas medievales, sino hace menos de un siglo.

Es cierto, Nicolás II no tuvo una vida ejemplar (difícil tenerla cuando se posee tanto poder terrenal), pero no fue canonizado por ello, sino por su forma de muerte cruenta sin renegar de la fe. De los demás miembros de su familia nos queda el recuerdo de la zarina Alexandra que murió asesinada de un balazo en la boca inmediatamente después de hacer la señal de la cruz, un hecho que habla por sí solo.

Lo siguiente es por todos conocido: décadas de persecución de toda fe religiosa por parte de los antecesores ideológicos de esa izquierda que ahora se la quiere dar de "tolerante" pero que sigue siendo igual de anticristiana y totalitaria en cuanto tiene una mínima o máxima cuota de poder. La propaganda ideológica atea y materialista, la educación anticristiana y pretendidamente "científica" (ya sabemos que esa es una de las excusas del comunismo para querer re-implantarse en la actualidad) no llegaron a extinguir totalmente la fe cristiana en Rusia y Europa Oriental, pero sí causaron un grave vacío espiritual en las poblaciones de amplias regiones de Alemania, República Checa y los países bálticos, que fue rápidamente llenada (tras la caída del comunismo "a la antigua") por la ideología de género y otros nocivos relativismos engendrados por el marxismo cultural. Bien dicen que la hierba mala nunca muere.

Santo o no, su muerte nos sirve para reflexionar sobre si una dictadura atea es mucho mejor que un gobierno regido (así sea nominalmente o de forma imperfecta) por ideas cristianas. Una reflexión que se hace especialmente necesaria en el mundo actual, donde la dictadura "laica" (en realidad, anticristiana) de organismos como la ONU y la UE con la complicidad de líderes religiosos modernistas, se hace más patente que nunca.

martes, 8 de marzo de 2016

Georgia: La demografía va creando tensiones entre musulmanes y cristianos.

Tiflis, 1 de marzo (vía Interfax): Seguidores de origen georgiano del islam y el cristianismo se enfrentaron en una pelea masiva en el centro del distrito de Adigeni, al sur de la República de Georgia (Cáucaso), revelaron los medios de comunicación de esa nación el pasado martes. Varias personas resultaron heridas. Los representantes de la Agencia Estatal de Asuntos Religiosos visitarán Adigeni el siguiente martes para una reunión con los residentes locales.

Decenas de familias fueron reasentadas de Ayaria a Adigeni hace unos 30 años, después de que sus viviendas fueran destruidas por un deslizamiento de tierra. Las personas reasentadas, seguidores del islam, se establecieron y no tenían problemas con la gente oriunda del lugar. El problema se ha producido recientemente, después de que la Agencia Estatal de Georgia para Asuntos Religiosos autorizó a los musulmanes a construir un cementerio separado sobre una parcela de terreno que les designaron. Antes de eso, cristianos y musulmanes eran enterrados en el mismo cementerio.

La decisión de la Agencia provocó la protesta de creyentes cristianos ortodoxos que dijeron a la prensa que, después de la construcción de ese cementerio, los musulmanes locales exigirían la construcción de una mezquita y, en un período posterior, podrían expulsar a los ortodoxos de Adigeni porque mientras tres bebés nacen de familias musulmanas solo uno nace en las familias cristianas del centro del distrito en los últimos años.


No es la primera vez que existen disputas entre cristianos y musulmanes en Georgia. En la imagen, una mezquita construida sobre una antigua iglesia dividió a la opinión pública en 2014. Para más información dé click aquí

Nota: Los musulmanes de ese lugar provienen, como se ha mencionado, de Ayaria, una región del sur de Georgia que, como buena parte del Cáucaso, fue cristiana hasta bien entrados los siglos XVIII y XIX, pero que fueron convertidos al islam por influencia otomana. Hasta inicios de los 90s, los ayarios seguían siendo musulmanes al 75%, pero una ola de conversiones al cristianismo ortodoxo ha hecho que el 75% sea actualmente seguidor de la fe cristiana. Más información en: http://www.lastampa.it/2013/09/19/vaticaninsider/es/en-el-mundo/georgia-aumentan-las-conversiones-del-islam-al-cristianismo-xeBTeALWXCj1WbdQPTg5aL/pagina.html

miércoles, 11 de febrero de 2015

Para encontrar el Reino de Dios, no lo busques en el cielo, sino en tu corazón.

"A partir de aquel momento, de vez en cuando, sentía diversas sensaciones nuevas en el corazón y en el espíritu. A veces era como una agitación en mi corazón y una agilidad, una libertad y un gozo tan grandes, que quedaba transformado y me veía en éxtasis. A veces, sentía muy ardiente amor a Jesucristo y a toda la divina creación. A veces las lágrimas corrían sin esfuerzo de mi parte como un reconocimiento al Señor, que había tenido compasión de mí, pecador empedernido. A veces mi pobre y limitado espíritu se llenaba de tales luces, que comprendía con toda claridad cosas que antes yo no hubiera podido siquiera concebir. A veces el dulce calor de mi corazón se extendía por todo mi ser y empezaba a sentir con gran emoción la presencia del Señor. Y a veces, en fin, sentía una intensa y profunda alegría al pronunciar el nombre de Jesucristo y comprendía el significado de sus palabras: 'El Reino de Dios está dentro de vosotros'".

(Fragmento de "El peregrino ruso").

domingo, 17 de agosto de 2014

¿Ángeles en el Monte Athos?

En una página de internet fue colgada la fotografía de una familia que visitaba el Monte Athos (Grecia), lugar sagrado para la Iglesia Ortodoxa, y que al parecer, mostraría unas curiosas formas luminosas que ellos interpretan como ángeles. ¿Realidad? ¿Truco? ¿Pareidolia?


viernes, 13 de junio de 2014

Personajes: El Hieromártir Filomeno.


"El 30 de noviembre de 2009, en la Iglesia Ortodoxa del Pozo de Jacob, en Nablus, se llevó a cabo la beatificación del hieromártir (sacerdote mártir) Philoumenos y la colocación de su nombre en el synaxarion (lista de los santos, equivalente al martirologio católico) de la Iglesia Ortodoxa, según fue anunciado oficialmente por el Santo Sínodo. Su Beatitud el Patriarca Teófilo III presidió la Santa Misa, junto con los obispos del Patriarcado de Jerusalén y varios obispos de la Iglesia de Chipre, además de una delegación de la Iglesia Rusa. Las reliquias del santo se conservan en la iglesia en la que fue martirizado. Su conmemoración anual será el 29 de noviembre, aniversario de su martirio.

El Hieromártir Archimandrita Philoumenos era el abad del Monasterio de Nablus. El 29 de noviembre de 1979, mientras estaba en la iglesia rezando las vísperas, un grupo de extremistas judíos israelíes y colonos sionistas terroristas entró en la iglesia y lo asesinó brutalmente utilizando un hacha. Cayó, derramando su sangre en la iglesia donde había servido y orado. Han pasado cuarenta años desde su martirio y sus restos han sido un lugar de reverencia y humildad para los visitantes de la Tierra Santa".

Fuente: Palestinian Christians (en Facebook).

Archimandrita: En las iglesias ortodoxas y católicas orientales designa al abad superior de un monasterio o a un clérigo destacado, siempre y cuando haya tomado el celibato.

Iglesia de 1.500 años de antigüedad en Capadocia (Turquía) ha sido restaurada.


La Iglesia Roja de Capadocia (ortodoxa) es una de las más antiguas del cristianismo: tiene más de 1.500 años y es una muestra de la antigüedad de la fe cristiana en estas tierras, mucho antes de que fueran conquistadas por la espada del islam y la invasión de las tribus túrquicas de Asia Central. Se ha empezado por la restauración del techo y ahora se necesitan más fondos para las restantes partes del edificio. En 2008, la iglesia fue incluida en la lista del World Monuments Watch, organización sin fines de lucro que llama la atención sobre el patrimonio cultural en peligro, ya sea por vandalismo, desastres naturales, negligencia, conflictos u otros.

La Asociación de Amigos de Capadocia, con sede en París, mediante su representante en Turquía, Osman Diler, dijo que la inclusión en esa lista se debió a la obra de su organización, que busca fomentar el turismo en la región. Diler también mencionó que la Iglesia Roja fue una de las primeras iglesias de la región de Capadocia, teniendo un lugar significativo en el turismo religioso. "Después de que San Gregorio, uno de los fundadores de la Ortodoxia en el siglo cuarto, volvió a Güzelyurt, pasó los últimos días de su vida en una granja en la zona de la actual Iglesia Roja. Después de su muerte, la Iglesia Roja fue construida en el año 560, de acuerdo con los resultados de los análisis del carbono. La iglesia se ha convertido en uno de los lugares de culto frecuentados por los cristianos en su camino de peregrinación [a Jerusalén]".



"El costo del proyecto de restauración fue de alrededor de 500.000 euros. Empezamos las restauraciones con el apoyo de nuestros socios en otros países, benefactores y fundaciones. Para el proceso de restauración, dirigido por el profesor İsmet Ağaryılmaz de la Facultad de Arquitectura (Departamento de Restauración) de la Universidad Técnica de Yildiz, hemos recibido el permiso necesario, hicimos un contrato con una empresa y hemos completado la primera etapa. La restauración se divide en varias etapas. La cúpula de la iglesia estaba a punto de colapsar. En primer lugar, acondicionamos la cúpula y terminamos el 30% de la restauración. Necesitamos cooperación; continuamos la búsqueda de recursos en Francia, EE.UU. y Turquía. Vamos a iniciar la segunda fase cuando se encuentren los recursos", dijo Diler.

Diler también expresó preocupación con respecto a las excavaciones en la Iglesia Roja y sus proximidades. Agregó: "Debido a que no hay asentamientos alrededor de la iglesia, las excavaciones ilegales se llevan a cabo en la zona. A pesar de que la gendarmería envía sus equipos regularmente, la iglesia necesita urgentemente un vigilante para su protección".

Dijo que el interés de los turistas extranjeros por la iglesia ha aumentado en los últimos años. "Los turistas vienen a la iglesia en grupos. Una vez finalizada la restauración, este interés se incrementará mucho más. Entonces podremos vender entradas y obtener ingresos", concluyó.


Nota personal: Me parece muy extraño que el gobierno turco no haya puesto trabas a la restauración, puesto que aunque es nominalmente "laico" no es un secreto que en la práctica es de orientación islámica y anticristiano. No hace mucho se habló incluso de que la Iglesia de Santa Sofía en Constantinopla (Estambul) que es actualmente un museo, fuera reabierta como mezquita. El gobierno turco tiene muchos hechos anticristianos en su haber, y no hablemos del período del esplendor otomano, sino de épocas más recientes, con episodios como el genocidio armenio y la confesión forzada de cristianos de habla griega en el Ponto y Capadocia, o las trabas que se ponen actualmente para la vida y manifestación de la fe de los cristianos siriacos en Tur Abdin y otros lugares del sur-oriente del país.

sábado, 17 de mayo de 2014

¿Iglesias ortodoxas o iglesias étnicas?: La importancia de la acogida.

Llegó la Semana Santa a las iglesias que siguen el calendario gregoriano (entre ellas, varias de las ortodoxas) y es en estas épocas (junto con la Navidad) cuando mucha gente habitualmente alejada de la fe se acerca a la iglesia a la que nominalmente pertenece (en nuestros países, la Católica), aunque puede que también se acerque a otras.

Para que esto último no constituya solo un acercamiento surgido por la curiosidad de un solo día, sino el inicio de una verdadera conversión, se requiere, en primer lugar, de una adecuada acogida. Sé muy bien que lo principal al asistir a un culto/misa no debería ser el "sentirse bien" en el momento, sino la comprensión de la liturgia y la adoración a la divinidad, pero esto es para quienes somos (modestia aparte) "maduros en la fe" y puede que no sea muy bien entendido por quienes son "bebés espirituales" y que se dejan llevar más por lo emocional como forma de "enganche", al menos en un primer momento (recordemos también la sabiduría del dicho popular: "la primera impresión es la que cuenta").

En esto quienes ganan son las iglesias evangélicas. En ellas se encuentra una cálida acogida desde el primer momento, sobre todo en los grupos de jóvenes. Por esto es mucho más común ver a jóvenes que se involucran espiritualmente en iglesias evangélicas y no en movimientos católicos "tradicionales" (los neocatecumenales y la Renovación Carismática son todo menos tradicionales y en el caso de este último, copian muchas de las formas de las iglesias evangélicas, incluida la forma de acogida, de ahí su éxito). En contraste a esto, es notoria la poca presencia de jóvenes y menos aún de jóvenes conversos en la iglesia ortodoxa de mi ciudad.

La mayoría de personas que asisten a las iglesias ortodoxas en Hispanoamérica (con la excepción probable de Guatemala y Brasil) no son de procedencia autóctona, sino inmigrantes del este europeo, de Rusia o de los países árabes y sus descendientes. A  mucha gente de nuestros países quizá le llamaría la atención la ortodoxia pero la falta de difusión hace que no suelan acercarse a los templos a preguntar por las misas, reuniones o cursos de formación en la fe. Y si acaso van a una de las misas, la ausencia de alguien que les explique el porqué de los cantos, de los tiempos, o del significado de las partes de la misa ortodoxa, hacen que el converso en potencia muchas veces no vuelva. Y si a esto le sumamos la fría o nula acogida y las miradas más de extrañeza que de otra cosa por parte de los asistentes (todos pertenecientes a la misma comunidad étnica y que se conocen entre sí), el cuadro se vuelve desolador para cualquier intento "misionero".

Parece estar lejano el día en que no se hable de "ortodoxos serbios", "ortodoxos griegos" u "ortodoxos rusos", todos con parroquias en los mismos lugares y enfrentados por sus diócesis superpuestas entre sí, sino de una sola ortodoxia. Esa disgregación resulta confusa a los ojos de un católico romano, acostumbrado a la unidad jerárquica. El ambiente se complica aún más si vemos el elemento racista (y he dicho bien: racista y no racial) que puede haber en muchos casos: nos encontramos en Hispanoamérica y es más probable que el recién llegado a la iglesia sea de aspecto andino o afroamericano en lugar de eurodescendiente, por lo que a muchos de los habituales asistentes ha de extrañarles, por decir lo menos, su presencia en una iglesia "rusa", étnicamente hablando, y esto ha de notárseles en sus actitudes. Mi mención a este punto no es antojadiza, sino que he sido testigo de ello. Esto seguramente no ocurre en países del Occidente europeo o en Canadá, Estados Unidos, Argentina o Australia, donde la población mayoritaria es eurodescendiente y por ende, no muy distinguible de los rusos o griegos que asisten a la iglesia ortodoxa local.

En resumen: si la iglesia ortodoxa quiere crecer y ser misionera en Hispanoamérica, debe convertirse en inclusiva y acogedora y dejar a un lado la idea de lo étnico como aspecto central de la identidad de la comunidad. Si Jesús no hizo diferencia entre judíos y gentiles ¿quiénes son los rusos o griegos para hacer diferencias con los quechuas o afroperuanos?. No olvidemos que antes de "ortodoxa", en el nombre de la iglesia más tradicional de la cristiandad está el nombre "católica" (universal).

La fe en el espacio.

La noche de ayer dejé mi cena a medio consumir y subí a la azotea de mi casa, para observar el paso de la Estación Espacial Internacional entre las 19:32 y 19:38hrs (hora de Perú). La estación apareció puntual en el horizonte, para desaparecer a mitad del cielo, o mejor dicho, para posteriormente ser ocultada por la sombra de la Tierra.

Me quedé un rato más observando el firmamento e interrogándome sobre qué sentirán aquellos hombres y mujeres que observan desde lo alto un mundo sin fronteras y en el cual ni se imaginan que un joven veinteañero los pudiera estar observando, y que otros tantos pudieran estar sorprendidos y quizá confundiéndolos con un objeto volador no identificado o algo por el estilo.

En esas circunstancias de soledad, ingravidez y admiración, tras largas horas de observar y observar la esfera azul de la Tierra, recreándose en cada detalle ¿no surgirán también los pensamientos espirituales? Parece ser que sí.

Existe alguna discusión sobre si el soviético Yuri Gagarin dijo realmente aquella frase sobre que subió al cielo y no vió a ningún dios allá arriba. Pudiera ser verdad, como pudiera ser una de tantas frases propias del tiempo de la URSS para hacerle propaganda a su ateísmo oficial. Lo cierto es que sí hay constancia de otros astronautas, principalmente estadounidenses y de distintas confesiones cristianas que incluso comulgaron y dejaron una oración en la Luna (Buzz Aldrin) o recitaron un pasaje del Génesis (los astronautas del Apollo 8), desatando por supuesto las furias de uno que otro ateo, de esos que siempre andan entretenidos preocupándose por darle la contra al Dios que según ellos no existe.

Lo curioso es que tras algunas décadas, la misma agencia espacial que propagó el rumor de Gagarin diciendo que no existía un dios arriba, permite ahora la visita del patriarca ortodoxo ruso en sus instalaciones y hasta lleva una cruz ortodoxa en sus misiones espaciales. Es el renacer de la espiritualidad de un pueblo cuyos hijos han reasumido el mensaje de llevar a Cristo hasta los confines de la Tierra, y por qué no, también más allá. Por algo antes se decía que Rusia era la "Tercera Roma", después de que Roma y Bizancio cayeran en la herejía la primera y el islam la segunda. En el mundo actual, el occidente cristiano ha caído en un relativismo, hedonismo y cultura de la muerte mucho más perjudicial que cualquier herejía de siglos anteriores, pero al parecer y tal como dice algún párrafo bíblico, la luz sigue viniendo de Oriente.

Visita del patriarca ortodoxo Kirill a la Agencia Espacial Rusa.

Para él, como para muchos, la exploración espacial no nos aleja de Dios: te ayuda a sentir aún más admiración por el universo perfecto que el Padre ha creado y que claramente no pudo haber surgido por azar ni estar gobernado por "leyes que nadie puso".

Cruz ortodoxa en una misión espacial rusa.

Astronauta ortodoxo con icono flotando por la ingravidez.

Eremitas.

Es cierto que muchas veces me he dejado (y me dejo) seducir por la vida citadina. Tomar un café en el centro comercial, ir a toda velocidad por la carretera en un bus atestado de gente. Dormitar en algún pasillo de la universidad mientras espero la siguiente clase. Escuchar el programa de misterios del fin de semana en la radio. Ir a alguna fiesta (aunque ya casi nunca) o comer una hamburguesa a falta de tiempo para almorzar. Esas y muchas cosas más, pero siempre hay una añoranza, una necesidad de reencontrarme con la soledad. La soledad que alguna vez tuve y que abandoné por el bullicio que (quizá incorrectamente) juzgué como preferible en algún momento de mi adolescencia.

Recuerdo que de adolescente había un altillo en el cuarto abandonado de la casa. Ese era el lugar en el que me escondía cuando no quería escuchar a nadie más ni ser encontrado. Más de una vez mi tío (que era quien más tiempo solía estar en casa) me buscaba y ni se imaginaba que estaba allí, de modo que rato después pensaba que me había ido a la calle y se sorprendía al verme aparecer nuevamente sin haber escuchado el sonido de la puerta de la calle (que es vieja y chirrea al abrirse). Hasta el final de sus días nunca supo que yo me escondía en ese lugar.

En ese altillo guardaba gran cantidad de cosas que fueron importantes en mi adolescencia. Desde las primeras cartitas que me cruzaba con mi primera enamorada hasta exámenes jalados del colegio y algunas revistas para no aburrirme, las que ponía al lado del triciclo de cuando era niño, lamparines de kerosene de la época de los apagones y cassettes olvidados por mis padres, entre otros objetos que fueron condenados al olvido en aquel lugar.

Y también fue el primer lugar en el que hice mis primeras oraciones, aún sin saber que eran tales.

En algún momento un ladrón pisó el techo de la habitación, exactamente sobre el altillo. Al ser el techo de madera y estar debilitado por la lluvia y el tiempo, cedió en una pequeña parte, dejando un boquete por el que se veía el cielo. En los días de sol era una escena realmente sobrecogedora: un rayo de luz entraba directamente al altillo invitándome a pensar en miles de cosas y a que surjan los anhelos y las esperanzas, propias de la pubertad y la adolescencia.

El altillo dejó de existir con el terremoto de 2007, cuando el techo de ese cuarto cedió casi totalmente. Nunca fue ni será reconstruido. Y allí quedaron mis recuerdos de toda una etapa bajo capas de madera apolillada, polvo y adobe. Pero quizá fue mejor.

Quizá fue mejor porque no era sano ensimismarme tan a menudo. Los problemas y la vida real hay que enfrentarlos, eso ya venía entendiendo desde años atrás. Pero si algo no quedó enterrado fue mi interés por, de vez en cuando, retirarme a pensar y orar buscando el silencio. Esto se incrementó ligeramente con mi largo viaje de un año a tierras australes, donde solía pasar horas en medio de los campos de olivos y vides, al lado del canal de regadío, leyendo, pensando, orando o dormitando. Fue un viaje del que regresé renovado. Hasta ahora cuando veo un olivo me pongo algo sensible, porque esos campos que tantos recuerdos me traen, hace algunos meses que fueron vendidos para urbanizarlos y ya no existen.

Y es por eso también que cuando leo sobre personas que se han retirado del todo para dedicarse a la oración en la altura de una montaña, a las orillas de un río, o en lugares similares por lo aislado, me lleno de admiración y por momentos, de una sana envidia. ¿Lo haré algún día? No lo sé. Aunque está demás decir que me gustaría, al menos, por algún tiempo. Quizá algunos meses o años, aunque con lo impredecible que soy, quien sabe la duración de ese tiempo, si se diera.

Justamente el día de hoy, un diario inglés publicó la historia de Maxime, un monje ortodoxo georgiano de 59 años que vive en lo alto de un pilar que ya había sido refugio de eremitas hasta el siglo XV (cuando el imperio otomano invadió Georgia). Maxime provenía de una vida de lo más secular, por decir lo menos. De hecho, él cuenta que cuando bebía con unos amigos en los alrededores del lugar, tenía muy presente que habían existido monjes en lo alto del pilar y que esto le causaba admiración. Tomó los votos monásticos y desde entonces solo baja dos veces por semana, los restantes le alcanzan comida mediante una canasta y unas poleas. Posteriormente se formó una comunidad religiosa en la base del pilar y sacerdotes y personas necesitadas de consejo suben de cuando en cuando.

La fe puede cambiarte, no, no solo puede ¡te cambia! pero claro, si tú decides que así sea o al menos mantienes el corazón abierto y curioso ante lo que venga del Misterio.

Finalizo con la frase de Maxime que más me gustó:

"Necesito el silencio. Es aquí, en el silencio, que se puede sentir la presencia de Dios".








Cabaña de eremita en Karoulia, Monte Athos.
En lo alto del pilar Katskhi.


Las fotos son extraídas del Facebook de OrthodoxPhotos.com, excepto las dos últimas que corresponden al Daily Mail. En este enlace pueden leer la noticia completa sobre Maxime, en inglés: http://www.dailymail.co.uk/news/article-2384040/Maxime-Meet-monk-lives-life-virtual-solitude-131ft-pillar.html

Milagro de la Santa Madre de Dios en el pueblo cristiano de Saydnaya (Siria).

Se informó de un milagro de la Santa Theotokos (Madre de Dios, en griego) en uno de los monasterios de Saydnaya. Esta ciudad es uno de los lugares más famosos habitados por cristianos y lugar de peregrinación en la desgarrada Siria. El incidente fue informado por un cristiano sirio que visitó su tierra natal recientemente. La guerra civil ha destruido varias instituciones cristianas y desplazado a miles de familias cristianas en Saydnaya.

El incidente milagroso tuvo lugar el mes pasado cuando un grupo de rebeldes dispararon cohetes hacia uno de los monasterios. Las monjas dentro de los monasterios experimentaron el enorme sonido y vibración como parte de su lanzamiento. Estaban seguras de que el cohete las mataría y dañaría el complejo del monasterio, pero no pasó nada y las monjas se preguntaron por el destino del cohete.

Pocos días después uno de los generales del Ejército Sirio visitó el monasterio para transmitir el saludo de Navidad y Año Nuevo. Durante la conversación, el oficial preguntó si el monasterio experimentó algo inusual recientemente. Las monjas mencionaron el cohete que fue disparado por los rebeldes hacia el monasterio pero no llegó a golpearlas. El oficial se sorprendió al escucharlas y confirmó que incluso vió el cohete disparado hacia el monasterio, pero que junto a algunos otros también vieron algo muy extraño e inusual.  El cohete estaba a punto de llegar al monasterio, cuando de repente una mujer vestida de azul apareció en el cielo y se llevó los cohetes con sus manos, tirándolos a la basura. Esto fue algo maravilloso para todos. El general se preguntó quién sería esa mujer vestida de azul e increíble gracia a su alrededor. Finalmente se dieron cuenta de que no era otra que la Santísima Madre de Dios, la madre de Cristo, nuestro buen Señor y Salvador.


Traducción libre de: http://www.pravoslavie.ru/english/67980.htm

Posdata:

Hace años también estuvo circulando la historia de un musulmán árabe saudí cuya mujer se hallaba imposibilitada de tener hijos y que en un viaje a Siria fueron al Monasterio, realizándose la curación de la mujer al orar frente al ícono. El hombre prometió volver de su país con una gran cantidad de dinero para donarla, pero esto llegó a manos de unos asaltantes que lo asesinaron, descuartizaron y guardaron sus partes en la maletera de un automóvil. La sangre que caía llamó la atención de la Policía, la que al abrir la maletera se encontró con el hombre vivo y en perfecto estado, aunque con marcas de coseduras donde sus miembros habían sido cortados. Los médicos confirmaron que se trataba de costuras recientes y el hombre dijo que quienes habían hecho el milagro de coserlo y resucitarlo habían sido la Virgen y su Hijo. Los asaltantes enloquecieron y fueron llevados a un hospital psiquiátrico. La familia se convirtió al cristianismo.

Las abejas y las moscas.

Buscando solamente lo bueno en los otros.

El anciano Paisios de la Montaña Sagrada (el Monte Athos de Grecia) nos dice que hay dos tipos de personas. Existen las abejas y las moscas. Las abejas son atraídas por las flores y los olores dulces, mientras que las moscas son solo atraídas por la suciedad y el hedor. Pregunto a una abeja ¿dónde hay hedor? y ella me dice "¿qué es el hedor?". Pregunto a una mosca sobre dónde hay olores dulces y ella me responde "¿qué son los olores dulces?". La abeja sabe solamente sobre la dulzura y lo agradable, mientras que la mosca sabe solamente sobre el hedor y la suciedad.

Cuando examinamos nuestra vida debemos decidir si seremos una abeja o una mosca. ¿Juzgar a los demás y ver el hedor y la suciedad? o ¿Ver lo bueno en los otros y ver la suciedad únicamente en nosotros mismos?


Traducción de un texto del Abad Tryphon del Monasterio Cristiano Ortodoxo del Salvador Todo Misericordioso de Vashon (Estados Unidos).